jueves, 25 de octubre de 2012

Escapada a Colliure


Finales de septiembre o principios de octubre, una época perfecta para escaparse a Colliure. 

Colliure es un pueblecito del sur de Francia, a tan solo 196 km de Barcelona (solo 2 hora de coche) que mantiene el cuidado, los detalles y la cocina franceses y además el frescor de lo mediterráneo.



Museo de Colliure
Colliure fue fuente de inspiración de grandes artistas, entre ellos Picasso, Matisse, Deray o Chagall. Por eso su pequeño museo de arte moderno y las muchas galerías de arte que hay en este pueblecito francés hacen que Colliure siga siendo “la ciudad de los pintores”. Además éste es el lugar que vio morir a Antonio Machado y aquí es donde está su tumba.












El domingo es un día perfecto para degustar sus sabrosas ostras que venden en el mercado semanal (un mercado ambulante que también se instala los miércoles). Las puedes comprar en alguna de sus paradas y llevártelas a uno de los bares cercanos donde las podrás acompañar de una copita de vino blanco. Mmmm….me encanta!
Comprando las ostras en el mercado

 
Bares cercanos al mercado 

Además en casi todos los restaurantes de la Avenue Camille Pelletan cocinan mejillones de mil maneras (con ajo y perejil, a la marinera, al banyuls, con alioli, a la catalana, con jengibre…). Es muy típico el plato de mejillones con patatas fritas y también las anchoas que son preparadas artesanalmente en la fábrica situada en el mismo pueblo. Allí también puedes comer ostras (huitres) y, cómo no, patés y crepes. Y no te puedes perder la copita de banyuls, un licor de gran riqueza aromática y dulzor parecido al moscatel.

Un buen lugar para tomar un café, por la tarde, aprovechando los últimos rayos de sol del día, es en alguna de las terrazas del Boulevard de Boramar, con unas magníficas vistas al mar Mediterráneo, a la torre de la Iglesia Notre-Dame des Anges y al fuerte Château Royal.
Vista de la torre de la Iglesia desde el Boulevard Boramar

Vista del Chateau Royal


Y después, qué mejor que perderse por las calles de Le Moré, el antiguo barrio de pescadores, un laberinto de callejuelas pintorescas. Salpicado de pequeñas tiendecitas y restaurantes, galerías de arte y alguna bodega para degustar los vinos de la zona.
Un artesano en su taller de Le Moré


Bodega situada en una calle de Le Moré

Hotel La Bona Casa

En Colliure hay varios hotelitos, la Bona Casa es uno de ellos, situado en la avenida de la República. Las habitaciones, aunque pequeñitas, son muy confortables y están decoradas con sencillez, pero con gusto, con ese toque francés que se percibe en todo el pueblo.
Recepción del hotel al Bona Casa. Completo!
Colliure es un lugar que me trae muy buenos recuerdos y desde que lo descubrí, ahora hace ocho años, es uno de los lugares a los que me gusta escapar al menos una vez al año, aprovechando los últimos días cálidos que nos deja el verano, antes de pasar al invierno. Allí me encanta saborear unas ostras con una copita de vino blanco ;)
No te puedes perder las ostras y la copita de vino!





martes, 16 de octubre de 2012

Manuel don ostra y el arte de reinventarse

Jueves por la noche, paseando por la plaza de la catedral y en la galería Villa del Arte, en la calle Tapinería, se inaugura una exposición de Fernando Alday, un pintor nacido en Chile, pero instalado en Barcelona desde hace unos años. Este pintor mezcla pintura y collage, utilizando papel antiguo, algo que hace reflexionar de lo efímero de unos materiales, que de no ser rescatados por Fernando Alday posiblemente acabarían en las papeleras o en las plantas de reciclaje.










Sus obras son coloridas y esto es lo que nos llamó la atención al pasar y nos movió a entrar en la galería. 
Una vez dentro nos dimos cuenta que se inauguraba la exposición, por lo que había cava y vino, pero lo más sorprendente fue encontrar a Manuel ("Manuel don ostra") que ofrecía ostras a todo el que se acercaba. Manuel es un holandés afincado en Barcelona desde hace 10 años que, enfundado en un atuendo típico de pescador, un cubo lleno de con ostras, otro para las conchas y con diferentes tipos de aderezo, se mezclaba entre los asistentes al evento, ofreciendo a probar las ostras del Atlántico. Riquísimas, por cierto!






Don Ostra (www.donostra.com) es una nueva forma de hacer catering, una combinación de servicio y espectáculo. Interesante a considerar para una fiesta o una cena privada. Toda una gran muestra del arte de la reinvención.


Tal como indica en su web "la ostra es una exquisitez elegante y sexy, hay quien la adora y quien la tema. Abriendo ostras se abren diálogos"  Manuel, mucha suerte en tu aventura!




viernes, 12 de octubre de 2012

Sábado por la mañana, Mercat de Santa Caterina y jazz


Es sábado por la mañana, después de un desayuno abundante, en casa, en pijama y escuchando música, los rayos de sol entrando por la ventana... Ducha, tejanos y mis converse, el carro y la lista de la compra y hacia el mercado, a nuestro mercado, el Mercat de Santa Caterina.

El barrio está lleno de vida, la señora América hace horas que está planchando en su Tintorería y nos saluda con su amable sonrisa. En la terraza de cal Joanet, ubicada en una de las plazas mas bonitas de la ciudad, hay parejas y grupos de amigos desayunando. Aunque parezca mentira, el barrio se ha despertado hace rato, eso sí, se respira fin de semana, relax.

Al acercarnos por la calle Giralt de Pellicer se oye a lo lejos un piano y un banjo. 





Estará aquel grupo de jazz que nos encontramos de vez en cuando? A veces están delante de la Catedral y otras muchas delante del mercado, amenizando el sábado por la mañana. 




Sí, allí están! 


En la puerta del mercado, tres músicos del cuarteto New Orleans Ragamuffins ( Mikhail U. al piano, Mikhail V. con su banjo y Pepe Roble a la trompeta) nos tienen entretenidos a todos lo que pasamos por allí, turistas, gente del barrio y los que vienen de un poco más lejos a comprar a este fabuloso y colorido mercado. Un mercado que tardó años en rehabilitarse, pero valió la pena la espera.

Este es uno de esos momentos en que te sientes una persona privilegiada. Sol, alegría, música, relax, un fin de semana por delante, en una ciudad maravillosa que te sorprende en cada rincón. Qué más se puede pedir?

He podido averiguar que los New Orlenas Ragamuffins es un cuarteto que nació en las calles de Barcelona en febrero de 2005. De orígenes diversos, Barcelona y San Petesburgo y formando parte de grupos como los Barcelona Hot Angels, lo Krokodillo, los Swindles o la Barcelona Jazz Orquesta, entre otros y con una pasión común, el jazz de los años 20, el jazz de New Orleans. Los podemos encontrar muchos fines de semana tocando en la puerta de la catedral o en la puerta del Mercat de Santa Caterina (1), impregnando de alegría a todo el que pasa por su lado y haciendo moverse a más de uno al ritmo del banjo y de la trompeta.

(1) dependiendo del lugar que hayan podido elegir en el sorteo que se celebra cada 4 semana en el Convent de Sant Agustí, al que pueden optar los músicos que tienen carnet, sin el cual está prohibido tocar. Así es que también los podemos encontrar en Plaza Cataluña 20 o Portal de l'Angel-Corte Inglés Los músicos pueden tocar un máximo de 7 turnos de 2 horas cada uno por semana, y los horarios, dependen de cada lugar, pueden ser de 12h a 14h, de 13h a 17h, de 16h a 18h o de 17h a 19h. Ah! y no pueden tocar más de dos veces por semana en el mismo sitio. Como veis todo esto el ayuntamiento de Ciutat Vella lo tiene muy regulado...